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LA CAMPAÑA ADMIRABLE - Decreto de guerra a muerte

Uno de los momentos más terribles de nuestra guerra de independencia fueron los años que estuvo vigente el Decreto de Guerra a Muerte. Hay la creencia que la guerra a muerte sólo fue ejecutada por las tropas patriotas. Pero los españoles ya la venían aplicando, sin darle nombre, desde la caída de la Primera República. La crueldad de los comandantes españoles fue tan grande, que hubo un sentimiento entre los mismos realistas que esa crueldad debía de alguna manera suavizarse o acabar. Sin embargo los jefes realistas, especialmente Zuazola y Monteverde la aplicaron con toda crueldad, especialmente entre los años 1813 y 1817.

Como una respuesta a esta crueldad los patriotas, comandados por Bolívar, responden con un decreto firmado por éste, el 15 de junio de 1813 en la ciudad de Santa Ana del Estado Trujillo, el cual termina en las conocidas palabras "españoles y canarios, contad con la muerte aun siendo indiferentes, si no obran activamente en obsequio de la libertad de Venezuela. Venezolanos, contad con la vida aun siendo culpables."

Esta fue considerada como una ley fundamental de la República, y aunque parece muy cruel, sirvió para compensar de cierta manera la matanza que estaban haciendo los españoles. Especialmente esta guerra se recrudece en la segunda mitad de 1813 con la aparición de dos de los más terribles y malvados guerreros realistas, José Tomás Boves y Francisco Tomás Morales. Fue tanta la maldad de estos guerreros que Bolívar tuvo que acentuar la intensidad del decreto. El caso de Boves merece un estudio especial, pues en el corto tiempo que estuvo activo, en la guerra ocurrieron tantos hechos de crueldad que todavía la gente lo recuerda en una frase que era popular hasta hace algunos años. Cuando se quería acentuar la maldad de una persona, se decía de ella que era "más malo que Boves".

Con la acción de Boves y su grito de guerra "muerte a los blancos" prácticamente se liquidó la Segunda República. A la muerte de éste, en diciembre de 1814, y la llegada de Pablo Morillo con soldados entrenados que sustituyeron las montoneras llaneras, la guerra se suavizó un poco. Bolívar elimina el Decreto de Guerra a Muerte. En su proclama de Ocumare del 6 de julio de 1816, expresó que: «...La guerra a muerte que nos han hecho nuestros enemigos cesará por nuestra parte. Perdonamos a los que se rindan, aunque sean españoles"

Bolívar y Morillo el 27 de noviembre de 1820 en Santa Ana, estado Trujillo, en el mismo lugar donde se firmó el Decreto de Guerra a Muerte, firmaron el Tratado de Regularización de la Guerra, con el cual se derogaba el decreto de 1813.

Curiosidades en torno al Decreto de Guerra a Muerte


  • Simón Bolívar, al enterarse de la muerte de José Tomás Boves, dijo: "era la cólera de los cielos que fulminaba rayos contra la patria". En realidad no hubo persona más cruel durante la guerra de independencia que este personaje, español convertido en llanero venezolano, hombre que supo reunir el descontento de llaneros, esclavos, indios, mulatos, bajo el grito de guerra ¡mueran los blancos!

  • Se dice que en Venezuela no hay muchas personas con nariz prominente porque esa era una característica de la población blanca y Boves, al tomar algún pueblo o ciudad, ponía en fila a todos los blancos y el que tuviese la nariz demasiado prominente era fusilado de inmediato.

  • En su campaña de asalto y crueldad, Boves dio dos fiestas que todavía se recuerdan. Una en la ciudad de Valencia, donde mientras los soldados bailaban y luego violaban a las damas de la sociedad valenciana, los hombres eran sacados a la calle y fusilados. La otra fue en Cumaná, cuando reunió a los músicos que habían huido de Caracas y se habían refugiado en esa ciudad, formó una orquesta y cuando terminó el baile los fusiló a todos. Allí murieron los mejores músicos de Venezuela y se dice que se necesitaron unos 30 años para que el país se recuperara de esa pérdida.

  • En la Segunda Batalla de La Puerta Boves fue herido en una pierna y fue llevado a la casa del Dr. Carlos Arvelo, patriota, quien aun sabiendo de quién se trataba, lo atendió de inmediato. Boves en un gesto de agradecimiento extraño, se mojó un dedo con su propia sangre y escribió su nombre con grandes letras en una puerta de la casa. Esta puerta se puede ver todavía en el museo de la casa de San Mateo que es llamada Ingenio Bolívar.

  • Existe la conseja que Boves murió por el amor a su antigua novia. Ella le acababa de regalar un caballo, pero este animal no estaba entrenado para la guerra. Sin embargo el decidió cabalgarlo en la batalla de Urica, en diciembre de 1814. Pero este caballo, al no estar preparado, se paralizó de miedo cuando comenzaron los ruidos a su alrededor, de los disparos, cañonazos y gritos de los combatientes, así que Boves no pudo controlarlo y fue presa fácil de los lanceros que le dieron muerte. No se sabe quién en realidad mató a Boves, pero varios lanceros aseguraron en su momento haber sido el autor de ese hecho. La historia se ha inclinado hacia el Coronel Zaraza, pero no hay certeza total de eso.

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