Orquesta Sinfonica de Carabobo

Transcurría el año 1976 cuando el siempre bien recordado Maestro Federico Nuñez Corona, asume la responsabilidad de reunir un grupo de jóvenes músicos aficionados, para conformar una orquesta sinfónica que formara parte del naciente Sistema Nacional de Orquestas Juveniles que se implementaba en el país.

Logró el Maestro Núñez Corona su cometido, y bajo su batuta inició sus ensayos la Orquesta Sinfónica Juvenil "Juan José Landaeta" núcleo Carabobo que a mediados del siguiente año dio su primer concierto en la ciudad. De allí en adelante la actividad se desarrolló con constancia y dedicación. Francisco Noya, Felipe Izcaray, Juan Tomás Martínez, Jorge Castillo, todos jóvenes y relevantes músicos, se sucedieron en su dirección musical.

En el año 1985 el podio de dirección es ocupado por el Maestro José Calabrese, quien con su ya trajinada experiencia en esos menesteres, logra imprimirle a la joven orquesta un estilo propio, una musicalidad que la identifica, eso que algunos llaman "personalidad". Desde entonces el ascenso de la agrupación se hace más notable, asume con éxito repertorio más exigente, y los múltiples directores y solistas nacionales y extranjeros invitados manifiestan su admiración por la misma. Todo ello hace que en el año 1991 esta orquesta juvenil se transforme en Orquesta Sinfónica de Carabobo, manteniendo su marcha ascendente, multiplicando sus éxitos, ejecutando repertorio para todos los gustos, desde el clásico universal, hasta la música popular, y sobre todo la venezolana de sus diversas regiones.

Una demostración del reconocimiento de su calidad, está en el hecho de haber sido escogida como orquesta acompañante del famoso tenor Luciano Pavarotti en su presentación en Valencia.

Son entonces mas de tres décadas de arduo, constante, fructífero y renovador trabajo, que gracias a la dedicación y mística de sus integrantes - muchos de ellos jóvenes formados en el Conservatorio de Música de Carabobo, semillero de donde emergen las generaciones de relevo que asumen la responsabilidad de continuar este trabajo tesonero- que ha llevado a ésta Orquesta Sinfónica de Carabobo a estar en un sitial de honor en el país y ser catalogada como verdadero patrimonio cultural, orgullo del pueblo de Carabobo.