Diciembre

Ludwig van Beethoven es conocido en el mundo de la música por varias razones, la principal porque junto con Mozart y Bach forma parte de la trilogía de los más grandes compositores de la historia. Pero también se le recuerda por una característica contrapuesta a su actividad principal, pues durante más de la mitad de su vida fue un músico sordo, llegando a tal extremo que su producción más monumental la realizó cuando no escuchaba absolutamente nada.

Muchísima gente se ha preguntado por muchos años cómo era esto posible, cómo una persona que no escuchaba cómo sonaba una melodía o un acorde, pudo escribir música tan maravillosa. Pero los músicos sí lo saben, pues una persona que ha estudiado música puede leer una partitura como igualmente lee un periódico, pues la música es un lenguaje que tiene sus reglas que todo músico conoce. Lo doloroso con Beethoven es que no hubiese tenido la experiencia sonora en vivo, el no haber sentido el sonido real de su composición.

Hay muchas anécdotas de Beethoven relacionadas con su sordera. La más conocida, tal vez por su patetismo, fue durante el estreno de su última sinfonía, la novena, cuando él dirigía la orquesta de espalda al público. En realidad la orquesta era dirigida por el concertino, quien iba ligeramente más rápido, así que la orquesta terminó antes que Beethoven, quien seguía dirigiendo sin escuchar los aplausos del público entusiasmado y que se había puesto de pie, hasta que uno de los músicos lo tomó por un brazo y lo volteó para que pudiera observar cómo era aplaudido.

Los que visitan la casa de Beethoven en Bonn, Alemania, podrán observar los diferentes instrumentos que usó el compositor para ayudarse  a disminuir su sordera, aunque todos ellos fueron inútiles cuando el mal se hizo total. Muchos de esos instrumentos fueron construidos por su amigo Matzel, quien fue también el inventor del metrónomo.
Pero Beethoven no ha sido el único compositor sordo de la historia. Se conocen al menos diez personas que han continuado componiendo después de haber perdido la capacidad de escuchar. Quizás el más conocido haya sido Bedrich Smetana, uno de los más importantes compositores nacionalistas, natural de Bohemia, quien fue sordo los últimos diez años de su vida. También está el caso de Luis Lothar, nacido en 1865, quien quedó sordo muy joven, pero que ganó de nuevo su audición cuando era una persona madura. O William Boyce (n. en  1710) quien al quedar sordo a una edad avanzada, se dedicó a coleccionar para la posteridad las composiciones que los músicos le habían dedicado a la iglesia. Y mencionaremos también a una pianista y compositora Noruega, Agatha Backer, quien al quedar sorda siguió tocando el piano con gran habilidad, aunque más nunca lo hizo en conciertos públicos

Beethoven está considerado como uno de los más grandes músicos de la historia y todos sabemos que él fue quedando progresivamente sordo hasta que llegó un momento en que no oía absolutamente nada. Hay dos preguntas que siempre resultan de esta afirmación: ¿Cómo hacía para componer siendo sordo? Y ¿Fue Beethoven el único compositor sordo conocido?

Se conocen al menos diez compositores que quedaron sordos en algún momento de su vida. Algunos de ellos fueron compositores de cierto renombre, así que vamos a mencionar los más importantes.

Gabriel Fauré (1845-1924) Se dice que su salud se fue minando por el uso excesivo de tabaco, y también su agudeza auditiva, perdiendo primero la percepción de los bajos, luego la de los agudos, hasta dejar de percibir algún sonido. Pero debido a su debilidad de salud, dejó también de componer.

Ralph Vaughan Williams (1872-1958) también quedó sordo al final de su vida, después de haber escrito obras de gran brillo. Está considerado como un compositor genuinamente inglés.

Bedrich Smetana (1824– 1884) se volvió sordo cuando tenía 50 años, pero siguió componiendo hasta el final de su vida.

¿Y cómo componía Beethoven?

Se cuenta que Beethoven daba frecuentes y largos paseos por el campo que rodeaba a la ciudad de Viena y en su cabeza iba escuchando melodías que anotaba en su cuaderno y más tarde en su casa las trabajaba, hasta convertirlas en obras maestras. Los que no son músicos probablemente no entiendan que un músico puede leer una partitura e imaginarse la música en su cabeza con la misma facilidad con que cualquiera lee el periódico. Además el músico debe dominar las leyes de la armonía y saber qué suena bien y que no. Eso era lo que hacía Beethoven y que le permitía construir sonidos nuevos, espectaculares, grandiosos.

Autor entrada: nachoweb