¡HASTA SIEMPRE TÍO SIMÓN!

TioSimon

En Venezuela, la palabra tío tiene una connotación que va más allá de los significados que nos ofrecen los diccionarios. Tío no solo es elTioSimon2 hermano de nuestra madre o nuestro padre. Tío es esa persona que por una magia especial, por un contenido humano invisible, pero sentido, logra conectarse con lo más esencial de nuestra condición de humanos y logrando abrir en nuestro mundo emocional un espacio a su medida, que solo él podrá llenar amplia y suficientemente y que no podrá ser sustituido jamás.

Es por ello, que desde nuestra más tierna infancia pasan a ser tíos o tías aquellas personas significativas que ganan nuestros corazones, que pasan a ser nuestros aliados de travesuras, nuestros consentidores por excelencia que celebran todas y cada una de nuestras gracias infantiles y no tantas cuando nos hacemos más grandes al pasar de los tiempos.

Uno de esos seres inolvidables, fue el querido Tío Simón, el Tío de todos, el hombre que con su sencillez e inigualable música tocó los corazones de millones de personas dentro y fuera de nuestro país. Como Simón Narciso Díaz Márquez, fue bautizado en su pueblo natal Barbacoas, localizado al del estado Aragua en límites con Guárico. El 8 de agosto de 1928 fue la fecha que vio brillar a esta estrella de la humanidad cuya luz musical llegaría a los confines de la tierra. Su origen humilde, su apego y amor al llano, su sensibilidad, la plasmó a lo largo de toda su obra musical, en la que destacó, mayormente, la tonada y el pasaje.

La formación musical de Díaz la inició en su hogar, en donde su padre lo animó a aprender a tocar el Cuatro y a componer y cantar boleros. A los 17 años, Díaz tocaba de manera regular con la Orquesta Siboney en San Juan de Los Morros. Empezó con ellos como asistente y atrilero y al poco tiempo se convirtió en vocalista, según una anécdota que narra que, en una ocasión el joven artista se decidió a interpretar un bolero en un baile animado por la agrupación. El bolero era Dos Almas del compositor argentino Domingo Fabiano, apodado “Don Fabián”. Sin embargo, a Díaz se le olvidó la letra y para salir del compromiso comenzó a improvisar la letra con sonidos guturales, ocurrencia que fue aplaudida por el público. A los 21 años de edad se traslada a Caracas y se inscribe en la Escuela Superior de Música. Allí estudió por seis años bajo la dirección del profesor, músico y director de orquesta venezolano Vicente Emilio Sojo.

El tío Simón desarrolló una importante labor formativa y de promoción de nuevos talentos, una muestra de ello lo constituyó su programa “Contesta por Tío Simón”, entre los años 70 y 80, y que le valió el cariñoso mote con el que fue, es y será conocido y recordado. Solo debemos recordar cuando sus sobrinitos (tas) cantando le pedían que respondiera a sus múltiples preguntas, para lo cual utilizaban una característica cadencia musical. Igualmente, el autor fue honrado con las más altas distinciones nacionales e internacionales como la Orden del Libertador en su Orden de Gran Cordón y el Grammy Latino.

Hoy 19 de febrero recibimos la triste noticia del fallecimiento del tío Simón, lo cual nos llena de pesar y su pérdida física deja un espacio vacío que jamás será llenado. Su cuatro, su voz, su “caracha negro” quedarán en nuestros recuerdos. Su profundo amor por la patria será su más preciado legado a sus eternos sobrinos y sobrinas que hoy lloran su partida.

Autor entrada: nachoweb