203 años del 19 de abril de 1810

19-abril-1810

Se cumplen 203 años de un acontecimiento inédito en la historia de Venezuela. Especial y particular al tomar en cuenta los diferentes eventos19-de-abril-de-1810_p que en torno y desde él, dieron como resultado lo que podemos denominar como el inicio de una nueva etapa en la historia de Venezuela (o el principio del fin del régimen español en Venezuela) con profundo impacto en los campos político, económico, social y cultural no solo en nuestro país sino en toda Hispanoamérica.

Entre los antecedentes de esta significativa fecha podemos destacar los siguientes:

  • Exógenos: La revolución francesa, la norteamericana y la invasión de España por parte de las tropas de Napoleón Bonaparte.
  • Internas: Los problemas sociales y políticos existentes entre las diversas castas y clases (blancos peninsulares, blancos criollos, pardos, indios y negros).

Es importante destacar que en el año 1808 suceden en España dos hechos que serán los desencadenantes de importantes acontecimientos en las provincias americanas. En primer lugar el rey Carlos IV es obligado, por su hijo Fernando VII, a renunciar al trono (Motín de Aranjuez), surgiendo Fernando VII como soberano de España. El rey depuesto solicita a Napoleón Bonaparte intervenga en el asunto, lo cual hace y convoca a una reunión en Bayona (Francia) entre padre e hijo a los cuales apresa obligándolos a renunciar al trono.

Tras la abdicación de Bayona, José Bonaparte (hermano de Napoleón Bonaparte) asume el Gobierno Español procediendo a nombrar a los nuevos funcionarios para las provincias en América. En 1809 designa a Vicente Emparan como Capitán General para Venezuela.

Es importante destacar que en España no se recibió de manera sumisa la designación de José Bonaparte. De inmediato surgió un movimiento independentista representado por el Consejo de Regencia que proclamaba su fidelidad y lealtad al rey Fernando VII. Es de hacer notar que el apoyo al mencionado Consejo era compartido ampliamente por los mantuanos venezolanos.

Los movimientos iniciados en América en 1810, surgieron sobre la base del establecimiento de juntas locales que gobernaban en nombre del rey Fernando VII y que progresivamente fueron derivando hacia posiciones claramente independentistas sobre todo en 1811. El ideario de 1810, estuvo centrado fundamentalmente en la afirmación del territorio como parte integrante y esencial de la monarquía española, y en la convicción de que en adelante no podía ser considerado como colonia, ni ser objeto de una política absolutista y despótica. Los cabildos o ayuntamientos fueron esencialmente antibonapartistas y Fernandistas; sin embargo, estos espacios fueron utilizados para expresar las inquietudes de sus miembros y sus demandas de reformas y cambios. Incógnitas como: ¿cuál era el pueblo titular de la soberanía?, ¿Qué instituciones debían ejercer el gobierno?, ¿cuál era la naturaleza de dicho poder?, ¿cuál era la mejor manera de obtener la representación de los territorios?, entre otras interrogantes, centraron la atención y las discusiones de los habitantes de estas tierras a partir de ese momento.

Las juntas que se constituyen en 1810 no reconocen a los representantes del poder real, y desconocen la autoridad del Consejo de Regencia; defienden el derecho de reasumir la soberanía al tiempo que rechazan y condenan la desigual representación que se ofrecía a los americanos para participar en las Cortes Generales que se reunirían a finales de ese año en Cádiz.

Los cabildantes caraqueños estaban de acuerdo en que la provincia de Venezuela tenía tanto derecho de crear su propia junta como las provincias españolas. Todas reconocían por rey a Fernando VII, pero la Regencia no tenía derecho a ejercer soberanía sobre Venezuela en nombre de aquél. A las 9 de la mañana, Emparan se dirigió a la Catedral. Al llegar a las puertas del templo se oyeron voces de «¡a Cabildo, a Cabildo!». Francisco Salias atajó enérgicamente a Emparan, lo tomó por el brazo y le exigió volver al Cabildo. Lo que sucedió a continuación es de todos conocido. Emparan se ve obligado a renunciar (aquí destaca la participación del canónigo Madariaga) siendo apresado y enviado a España junto a otros funcionarios.

En el acta redactada en Caracas el 19 de abril de 1810, el ayuntamiento capitalino explica las razones de esa sesión extraordinaria: «atender a la salud pública de este pueblo que se halla en total orfandad, no sólo por el cautiverio del señor don Fernando VII, sino también por haberse disuelto la junta que suplía su ausencia».

Los miembros del cabildo reconocieron que las últimas noticias confirmaban el establecimiento de la Regencia pero «sea lo que fuese de la certeza o incertidumbre de este hecho, y de la nulidad de su formación, no puede ejercer ningún mando ni jurisdicción sobre estos países» porque, a diferencia de lo ocurrido con la convocatoria de la Junta Central a los americanos, no había sido «constituido por el voto de estos fieles habitantes».

Ante la incompetencia de las autoridades españolas –señalan los firmantes– de «atender a la seguridad y prosperidad de estos territorios» como consecuencia de la guerra con Francia, el derecho natural dicta la necesidad de «procurar los medios de su conservación y defensa, y de erigir en el seno mismo de estos países un sistema de gobierno que supla las enunciadas faltas, ejerciendo los derechos de la soberanía que por el mismo hecho ha recaído en el pueblo».

Importancia de la Iglesia, de los músicos y del humanista Andrés Bello en los sucesos del 19 de abril de 1810

Del análisis de lo acaecido ese jueves santo en Caracas se puede apreciar un acuerdo previo, entre los principales actores, que condujo eficientemente al logro político de esa histórica fecha destacándose los siguientes hechos:

  • El día 18 habían sido impresos los panfletos y proclamas utilizados el día 19.
  • El canónigo chileno José Cortés de Madariaga y el Presbítero Francisco José Rivas no ocuparon sus puestos en la sillería del coro. Se encontraban en las afueras de la catedral a la espera de su participación en los actos esperados.
  • El compositor José Francisco Velásquez (el joven) sustituyó con las voces de la Tribuna el canto llano que debían entonar los ministros del coro.
  • Muchos cantos patrióticos entonados encendieron los ánimos colectivos preparando el terreno a los próximos acontecimientos.
  • Andrés Bello, Editor de la «Gazeta de Caracas» a manera de «preparación» o preludio a los acontecimientos había publicado, en fechas previas, los siguientes artículos: «La ilustración y la virtud hacen a las naciones libres e independientes» (febrero 1810); «La libertad de prensa es la base principal de la ilustración pública» (abril 1810) y «Letras Apostólicas» en la cual hacía referencia a la posición del Papa Pío VII en el cual resumía la ira de los feligreses católicos con ocasión a las sangrientas actuaciones napoleónicas contra el Vaticano. Sobra decir que estos escritos afectaron anímica e ideológicamente a los feligreses.

Curiosidades en torno al 19 de abril de 1810

  • Los acontecimientos se desarrollaron durante un jueves santo.
  • Como el repique de las campanas estaba prohibido hasta las seis de la tarde del sábado santo, los llamados a participar en los oficios divinos se hicieron con un instrumento denominado chripitúsculo (matraca) constituido por una rueda de tablas fijas con forma de aspa o cruz que suena al dar vueltas sobre sí misma.
  • El término «Mantuano» con el que se designaba al colectivo de la nobleza criolla tiene su origen en la «manta» o velo que usaban las mujeres de alta sociedad.
  • José Francisco Velásquez (el joven) fue el compositor de la Misa de Difuntos ejecutada ese jueves santo 19 de abril. Era hijo del también músico José Francisco Velásquez (el viejo), sobrino del compositor Juan Manuel Olivares y ahijado del padre Pedro Palacios y Sojo.
  • El revolucionario Francisco Salias, quién tomó del brazo al Capitán General Emparan era hermano del poeta Vicente Salias a quién se le atribuye la creación de la letra del canto patriótico «Gloria al bravo pueblo» nuestro actual Himno Nacional.
  • Durante los días previos y posteriores al 19 de abril, se entonaron en Caracas «Cantos Patrióticos» cuyas letras en algunos casos invitaban al apoyo a Fernando VII y al Gobierno español y en otros, sirvieron de inspiración a un colectivo hacia el logro de la independencia.
  • «Caraqueños otra época empieza» letra de Andrés Bello y música de Cayetano Carreño (hermano de Simón Rodríguez), «Gloria Americana» de Juan José Landaeta, la «Canción Americana», «la carmañola americana» de José Luis y José Landaeta y la Canción de caracas (Marsellesa venezolana o canción nacional) fueron los títulos de algunos de esos cantos patrióticos que estimularon a la emancipación nacional.
  • El canto patriótico «Gloria al bravo pueblo» probablemente fue una de las muchas melodías interpretadas antes, durante y después del 19 de abril de 1810. Es importante señalar que se cuentan con diversas opiniones en pro y en contra de la exactitud de fecha de la creación de esa canción que con el pasar de los años pasaría a constituirse en el Himno de nuestra patria.
  • Andrés Bello fue hijo de Bartolomé Bello quién se desempeñó como músico de la Catedral de Caracas y profesor de Canto Llano del Seminario Santa Rosa de Lima de la Real y Pontificia Universidad de Caracas.
  • Bolívar, López Méndez y Andrés Bello después de los sucesos del 19 de abril marcharon a Londres como diplomáticos llevando una sola prohibición, a pedido de la Junta de Gobierno: la de entrevistarse con Miranda, lo cual no cumplieron. Una vez en Londres, se pusieron en contacto con ese personaje universal.

Autor entrada: nachoweb